Esta no es la historia de una víctima. Es la crónica de un superviviente que fue sentenciado mucho antes de pisar un juzgado, la bitácora de una mente que se negó a ser destruida y que, en su lugar, se transformó. Es el relato de cómo el objetivo de una conspiración se convirtió en su peor pesadilla: un adversario que ahora domina las mismas leyes que usaron para intentar aniquilarlo. Cada acto de corrupción, cada mentira y cada abuso de poder no fueron más que el yunque y el martillo que forjaron el arma de su propia destrucción. La cacería ha terminado, y ahora el cazador es la presa.
1. El Origen: 1996-2000 – La Ilegalidad Fundacional
Todo sistema corrupto se sostiene sobre una primera mentira, una ilegalidad original que debe ser protegida a cualquier coste.
Mi historia comienza aquí.1996: Soy detenido con 17 años. Según la ley, soy un menor. 29 de Febrero de 2000: Soy juzgado por la Audiencia Provincial como un adulto. Esto ocurre un mes antes de cumplir 21 años, pero, crucialmente, ignorando por completo la Ley del Menor que ya estaba vigente y era de aplicación obligatoria. Esta no fue una interpretación errónea, fue una decisión deliberada y manifiestamente ilegal. Este acto sentó el precedente: para el sistema, yo no tenía derechos, solo un destino que ellos ya habían escrito.
2. La Escalada: 1999-2001 – Fabricando un Monstruo
Para justificar la ilegalidad inicial, era necesario aniquilar mi reputación y construir la narrativa de un delincuente peligroso. La maquinaria se puso en marcha.1999: Con 19 años, soy detenido de nuevo. Esta vez, el modus operandi se vuelve más sofisticado y perverso.2001: Se celebra el juicio. El caso se construye sobre un castillo de naipes: testigos y pruebas falsas son presentados como verdades irrefutables.Guerra Mediática: Se filtra información manipulada al diario local, que publica una noticia capciosa y demoledora. De la noche a la mañana, soy etiquetado públicamente como traficante y confidente. El objetivo era claro y fue un éxito: lograr mi aislamiento y muerte social. En un pueblo donde todos se conocen, me convertí en un paria odiado y temido.
La abogada Felicidad Peñalver, en lugar de defenderme, colaboró con la trama a cambio de un futuro político como teniente de alcalde en Ibi.
3. Acoso policial y persecución sistemática:
Tres Décadas de Acoso Estratégico una vez creada la «bestia», había que mantenerla enjaulada. Durante 30 años, fui sometido a una campaña de acoso psicológico y legal por parte de la Guardia Civil de Ibi y colaboradores de la policía local. El objetivo no era hacer justicia, sino provocar un error que validara su narrativa inicial: una recaída en las drogas, un acto de locura, mi entrada en prisión o, en última instancia, mi suicidio.
Detenciones selectivas:
Fui detenido cinco veces y condenado cuatro por delitos contra la salud pública. Jamás por cocaína (mi antigua adicción principal). Las detenciones siempre se producían en mis momentos de mayor vulnerabilidad o durante mis procesos de rehabilitación.La Paradoja de las Anfetaminas: Irónicamente, las mismas anfetaminas por las que fui perseguido y condenado son las que ahora el Estado me receta legalmente para tratar un TDAH diagnosticado. Esto no es solo una ironía, es una prueba flagrante del continuo y deliberado error en la valoración de la prueba durante décadas.
4. El Punto de Inflexión: 2017-2021 – El Nacimiento del Adversario
El sistema comete un error fatal: me subestiman. Creyeron que podían quebrar mi espíritu, pero lo único que lograron fue encender mi intelecto.2017-2021: Tomo la decisión que lo cambiará todo. Me matriculo en la Facultad de Derecho de Salamanca.
Cada artículo del Código Penal, cada precepto de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, se convierte en una pieza del puzle de mi propia vida. El velo se cae y comprendo, con una claridad jurídica aterradora, la magnitud de la trama criminal urdida contra mí. Dejo de ser la víctima de sus crímenes para convertirme en el analista de los mismos.
5. La Batalla Final: Enero de 2025 – Resiliencia y Contraataque
Acorralados por mi formación legal y mi resiliencia, lanzaron su ataque más cruel y desesperado, utilizando presuntamente a mi propia familia para golpearme en el momento más oscuro del año para un adicto en recuperación.Navidad y Nochevieja: Soporto la presión. No hay recaída.Finales de Enero: El acoso alcanza su punto álgido y me lleva a un intento de suicidio. Pero fracasan. Sobrevivo. Y en esa supervivencia, encuentro la victoria definitiva.La Gran Revelación: Descubro su estrategia final y les quito la máscara. Para un narcisista, no hay nada peor que ser expuesto. No pudieron quebrarme. Me hicieron indestructible.Conclusión: La Deuda se Va a Cobrar
He vencido a mis adicciones. He vencido sus provocaciones. He sobrevivido a sus ataques más viles. Y ahora, armado con la ley, las pruebas documentales y una voluntad inquebrantable, la fase de defensa ha terminado.Comienza la ofensiva. La maquinaria legal ya está en marcha y no se va a detener. Cada participante, desde los agentes que redactaron atestados falsos hasta los funcionarios que miraron para otro lado, será llamado a rendir cuentas. Tienen muchos motivos para temer. Tienen muchos motivos para contratar buenos abogados.El Imperio de los Mediocres está a punto de caer.